miércoles, 11 de noviembre de 2015

Fumando espero al hombre que yo quiero

Fumando espero al hombre que yo quiero


Así cantaba Sara Montiel con un gran puro en la boca, yo no fumo pero me gusta esperar... no al hormbre que más quiero; me gusta esperar a secas,  si habéis oído bien me encanta hacer cola, es más aveces voy a los sitios 15 minutos antes para esperar un ratito, y ahora mismo os estáis preguntando si  no seré la persona mas rara que os habéis encontrado por la red, quizá os tenga que dar la razón;   soy rara, en estos tiempo que vamos con los minutos  contados, que pitamos si el coche de delante no arranca a la décima de segundo de ponerse el semáforo en verde, en el que vamos corriendo a todas partes aquí me tenéis a mí, encantada de que las cosas funcionen más despacio.

Lo que realmente me gusta es sentarme en la sala de espera,  sacar mi libro o kindle y leer un ratillo y ver al de al lado por el rabillo del ojo intentando averiguar que libro estas leyendo, para mi sacarle al día ese momento es un regalo, es como si me tocara la lotería, muchos dias no encuentro el momento de sentarme y leer; el trabajo, la casa el niño, etc, etc.  no me deja espacio para disfrutar de ese momento de relajación y disfrute, por lo que  ir al dentista se convierte en un pequeño placer, sobre todo cuando llego y me dice la recepcionista tienes a 5 por delante;  ese momento es el mejor, o ves en la pantalla del metro que aun faltan 10 minutos para que llegue el siguiente tren, a tu alrededor todo el mundo quejándose de que cada vez va peor el suburbano y tu con una sonrisa en la boca abres el bolso y sacas tu libro y disfrutas de ese momento que te regala el día, y rezando por lo bajini para que se cumplan las estadísticas y el metro no sea puntual y puedas arañarle dos minutos más a ese placer solitario que te ha regalado un dia agotador.