miércoles, 11 de noviembre de 2015

La abuela tiene un ebook


La abuela tiene un ebook



Tengo un familiar que su abuela tiene 93 años y a esta edad sigue siendo una gran lectora, hace dos años se quejaba que no podía leer que las letras se le hacían muy pequeñas,  lo contaba con mucha pena por que ahora ya sólo podía ganchillar y por que sabia hacer los puntos de memoria que si tuviera que ver lo que hacia ya no podría ni ganchillar decía con una gran pena, la televisión nunca le gustó y menos por las tardes por eso su refugio fueron siempre los libros En su familia estaban todos muy preocupados por que sabían lo importante que había sido la lectura para la abuela. Cada día la veían mas apagada, un día hablando con mi familiar le dije que por que no probaba con un libro electrónico que se le pude poner la letra mas grande, le deje mi kindle para que probara, al principio le costo un poco cogerle el truquillo, pero ahora va con sus libro electrónico a todas partes aunque opina que donde este el papel que se quite ese aparato.

Hace cosa de medio año estuvo ingresada en el hospital una semana; cosas de la edad como dice ella, una mañana estaba  en la habitación sentada en una silla leyendo y entró el médico, se quedo muy sorprendido al encontrarla leyendo con su ebook, le pidió permiso para hacerle una foto y esa foto salió en varios periódicos locales, ¡hasta le hicieron una entrevista para una radio!.

La ultima vez que la vi estaba leyendo el segundo libro de Crepúsculo, todos los libros le gustaban, no habia encontrado uno que no le gustara, - hasta para escribir una mala novela se necesita esfuerzo y dedicación, decía por eso nunca los criticaba.

Cuando nos veíamos en los cumpleaños de nuestros familiares comunes hablábamos de libros y siempre hablaba con pasión de los detalles de la forma en que estaba escrito que si el protagonista era asi, que si la protagonista era de la otra forma que este detalle es el que marca el transcurso de toda la trama, cosa que yo ni había reparado. Me contó un dia que ella aprendió a leer muy tarde después de casada; antes trabajábamos no leíamos sólo las señoritas estudiaban, también me dijo que a ella le hubiese gustado ser maestra para leer cuentos  a los niños, pero la guerra y la post guerra no dejaba elección a la gente de campo.

Hoy he hablado con su nieto y me dijo que la abuela llevaba unos días muy pochilla que aunque no le dolia nada, tampoco tenia ánimos , ni para  leer, ni ganchillar  y que ya no salía de la cama, espero que se reponga y pueda disfrutar de muchos libros que aun le quedan por leer.
 Animo Carmen.